sábado, 10 de noviembre de 2012

Cantar y soñar

Solamente pararte a pensar en todo lo que te puede suceder en una fracción de segundo. Terminar con algo que te hacía ser grande, que te hacía sentirte de alguna manera, una persona capaz de luchar contra viento y marea, que no le importaba lo que la gente pudiese opinar sonbre ella o sobre lo que ella hacía, porque ella era una persona original, y los que la criticaban no era mas que buitres con algo que llevarse a la boca.

Cantar y soñar.

Trazar líneas paralelas, líneas monótonas, líneas que hasta un pequeño gorrión podría interpretar. El gorrión canta, mientras que tu cada noche con millones de pensamientos sueñas, y sueñas a ese gorrión, cantando en la más fina rama del más triste árbol, haciendo que la vida por muy complicada que sea exista.

Cantar y soñar.

Nos relacionamos, sentimos y amamos, somo seres humanos, pero ¿y ese gorrión olvidado en aquella fina rama, de aquel triste árbol?. Él también se relaciona, siente y ama. Solo tiene que encontrar el momento y la oportunidad perfecta para atacar.Ese gorrión solo puede jugar una vez, solo puede arriesgarse una vez, está en aquella fina rama, en aquel triste árbol, cobijado  y trazando su propio destino, el camino que debe seguir, y que solo lo puede hacer una vez, que no hay marcha atrás. Tiene 2 opciones. Arriesgarlo todo y salir a la interperie, o quedarse allí cobijado y morir como un gran perdedor, con la frustración de por medio

Cantar y soñar.

Pero ese gorrión no es tonto, sabe que en su corta vida, tiene que arriesgar, que da igual perder o ganar, sino intentar no ser vencido por el tiempo, porque una vez que este se acaba, no hay nada que hacer.

Cantar y soñar.

Aquel gorrión despegó, voló y aterrizó. Lo hizo en un sitio tranquilo, con mucha paz. Pero lo más improtante es que aterrizó sin el sentimiento de haber sido un cobarde y de no haberlo intentado.